viernes, 26 de mayo de 2017

10 pueblos del Algarve

EL ALGARVE EN DIEZ PUEBLOS BONITOS

Oh, el Algarve! Ese paraíso azul, de cielos despejados y playas de ensueño bañadas por aguas cristalinas, tan cerquita de casa. Pero, ¿sabías que otro de los grandes secretos del Algarve son sus pueblos con encanto? Pueblos pesqueros con siglos de tradición marinera y aldeas serranas con sabor a terruño y costumbres del interior que te enamorarán por igual. Te trazamos el mapa imperdible de tu ruta por los pueblos más bonitos del Algarve.

Sus 200 kilómetros de costa salpicada por preciosas playas hacen del Algarve uno de los destinos más deseados de Europa. Con el aliciente añadido de su accesibilidad desde España, con vuelos directos desde Madrid y Barcelona (operados por Air Nostrum y Vueling respectivamente), que sitúan el paraíso a tan solo una hora de vuelo, o con los nuevos billetes combinados de AVE y autobús diseñados conjuntamente por Renfe y Alsa, viajar al Algarve este verano es aún más apetecible si cabe.

Y si bien el Algarve es de sobra conocido por sus infinitas playas de mil trazados y paisajes, con el denominador común de su belleza y sus aguas limpias y cristalinas, el sur de Portugal también conquista a los viajeros por sus bonitos pueblos. Villas marineras marcadas por siglos de tradición, con sus puertos en los que siguen faenando las barcas tradicionales, y cascos antiguos de inconfundible sabor pesquero; y pueblos de interior que rezuman encanto e invitan a adentrarse en el Algarve verde con sabor a terruño, el mapa de pueblos bonitos que visitaren la región es inagotable. A continuación te marcamos sólo 10 paradas imprescindibles que no pueden faltar en tu viaje al Algarve.

Cacelha Velha es una aldea de postal rodeada por un paisaje que simplemente enamora. Posiblemente sea uno de los secretos mejor guardados del Algarve: un pequeño pueblo de casas blancas con puertas y ventanas enmarcadas en azul y calles empedradas, rodeado por un paisaje natural increíble, de dunas y pinos. Sus impresionantes vistas a la ría y al mar son un regalo para los sentidos, un precioso recuerdo para traerse de tus vacaciones en el Algarve.

Alcoutim se emplaza en un escenario natural de gran belleza. Uno de sus grandes atractivos es sin duda su novedosa tirolina, la única tirolina transfronteriza del mundo, que permite cruzar el río Guadiana, frontera natural entre España y Portugal, en un intrépido viaje de 720 metros de largo, a una velocidad que supera los 70 kilómetros por hora y a 25 metros de altura (www.limitezero.com). Pero las sorpresas en Alcoutim no se detienen allí: pueblo de larga historia (estuvo dominado por árabes, romanos y griegos), coronado por su icónico castillo, del siglo XVI, Alcoutim esconde una bonita playa fluvial (Pego Fundo). Ideal para darse un chapuzón entre naturaleza verde y disfrutar de "otra bellezón de playa" en el Algarve.



Tavira es uno de los pueblos más simbólicos del Algarve y que resume toda su esencia. La "joya ribereña" del sur de Portugal enamora irremediablemente al viajero, con sus callejuelas empinadas y casas caladas, con sensación de "tiempo detenido"; su elegancia reflejada en el río Gilão; y la belleza de su Ilha de Tavira, un pequeño paraíso natural de mar cristalino y dunas, perteneciente al Parque Natural de Ria Formosa.

Olhão es un tranquilo y bonito pueblo de pescadores que cada verano, desde hace ya más de treinta años, se convierte en "capital del marisco" gracias a su famoso Festival (10-15 de agosto), cita gastronómica indispensable del verano algarvío. Pero, más allá de los placeres para el paladar que ofrece la villa, Olhão esconde otros muchos atractivos: ubicada dentro de la Reserva Natural de la Ría Formosa, tiene un privilegiado patrimonio natural, con preciosos paisajes,  extensos arenales dorados y gran profusión de flora y fauna.

Loulé reúne todo el encanto del genuino Algarve de interior, con un centro histórico generoso en vestigios históricos y calles sinuosas, jardines típicos y pequeñas ermitas. Una bonita visita, muy cerquita de algunos de los arenales mas icónicos de la región, como Quinta do Lago, una larga playa a la que se accede por un puente peatonal sobre la Ría Formosa; o Vale do Lobo, una playa de belleza única por sus acantilados ocres y rojizos. Loulé es además escenario de Mediterranean Festival (Med), un clásico de los veranos en Portugal que reúne las más diversas manifestaciones artísticas de todo el mundo (gastronomía, artesanía, animación callejera, actividades para niños y por supuesto música, mucha música). Del 29 de junio al 2 de julio: www.festivalmed.pt.

Faro es la capital del Algarve y la puerta principal de entrada a la región, a través de su Aeropuerto Internacional. Sin embargo, merece la pena detenerse en la ciudad para pasearla con calma y descubrir su  bien conservada su Cidade Velha (ciudad vieja), un magnífico testimonio de la edad de oro que vivió Faro en el siglo XVI. Además, Faro es el perfecto punto de salida hacia otro de los paraísos de la región: Ilha Deserta, un arenal blanco rodeado por las aguas turquesas y cristalinas de Ria Formosa y del Océano Atlántico.

Silves se extiende desde la sierra hasta el mar, dejando a su paso un álbum de paisajes rurales entre naranjos. Su icónico castillo, ubicado en la cima de una colina, sobre las aguas del río Arade, es el mejor ejemplo de arquitectura militar islámica de todo Portugal. Calificado como Monumento Nacional, es el más grande e importante del Algarve; no en vano, es el segundo monumento más visitado de la región (después de la Fortaleza de Sagres). En perfecto estado de conservación, desde sus almenas es posible contemplar unas preciosa vistsa sobre el valle de Arade y una bonita panorámica de la villa.

Monchique invita a alejarse por unas horas de la costa para aventurarse en otro de los secretos más escondidos de la región: la sierra.  La sierra de Monchique es un increíble "jardín botánico", con más de 1.000 especies de plantas, salpicado de bonitos pueblos serranos, con Monchique a la cabeza, que huelen a tradición y otra gastronomía, que tiene en los embutidos y los guisos de carne y arroz los grandes protagonistas. Aquí también se puede disfrutar del relax, el mimo y las propiedades curativas de las aguas termales, cuyos beneficios medicinales ya descubrieron los romanos, y que brinda en la actualidad su célebre Villa Termal.

Vila do Bispo, en Sagres, es un pequeño pueblo de pescadores, situado en el extremo sur de la Costa Vicentina, en pleno Parque Natural. Sus alrededores están plagados de playas-joya, de gran valor natural y belleza intacta, por ser poco frecuentadas por los turistas. Como la preciosa Praia da Murruação, Beliche o Castelejo. Además, aquí se puede disfrutar de los atardeceres más bellos del Algarve. Como la puesta de sol en el Cabo de San Vicente, que figura en todos los listados de los Mejores Atardeceres del Mundo.

 Aljezur, a medio camino entre el mar y la sierra, bebe los vientos de uno y otro y recibe la impronta de ambos. Su costa es rocosa, los acantilados se elevan altos y escarpados, de color gris pizarra, contrastando con el tono perla de las playas, bañadas por olas bravas y alejadas del turismo. Todo un paraíso para los amantes de los deportes de aventura, que encuentran aquí las condiciones naturales óptimas para su disfrute. Especialmente los locos del surf, que tienen en las playas de Arrifana, Bordeira, Carreagem, Odeceixe y Praia das Adegas edenes de aguas espumosas y olas bravas listas para ser cabalgadas. 

Más información : www.visitalgarve.pt

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